.aclaraciones.


Si te ha agradado comentalo, es un aliciente a seguir este proyecto, GRACIAS.

.Bienvenidos al psiquiatrico.

Solo para locos, es un proyecto donde el fin es hacer alusión a las cosas que
resultan interesantes, tanto en el ámbito cognoscitivo, como empírico,
resaltando de una forma muy especifica el existencialismo,
también pueden ser parte de ella:

.algunos mundos pueden ser mejores, si quieres ayudar comunicate
con
nosotros mojicones@gmail.com.



.gracias por comentar.

jueves, 27 de febrero de 2014

Sus labios sembraban, en el enjuto rostro del acusado, el desasosiego del incumplimiento; los pensamientos de él eran atajados con ligeros choques, embestidas acometidas por severas palabras que, hilvanadas parecían conducir a ningún discurso. Una luz cruzó al toque la habitación, una voz inundó la tranquila estancia; absorto en su discurso, el agente, conservó el aplomo de sus palabras; su conciencia misma no le daba cuenta de la realidad.

Un sistema excluyente.
Por: T.U.

miércoles, 19 de febrero de 2014

AQUÍ ACOSTUMBRÁNDOME AL PSIQUIÁTRICO 

- Maestra puedo hacerle viscos?
- ¿No?
El visco hace viscos, la maestra ríe internamente. 

Diálogo de un visco y su profesora. 


¡¡Buena noche locos!!

lunes, 17 de febrero de 2014

La fragilidad de las personas , las cosas y la vida. ..


Queridos 'Locos', después de una ausencia un tanto larga, volvemos al psiquiátrico , más locos y apasionados que nunca, tendremos nuevas entradas y diferentes enfermedades saldrán a la luz.Les invitamos a leernos y a colaborar con nosotros..., ¡Por un psiquiátrico mejor!

Aquí una probadita de lo que pasé haciendo en mi mente estos años. 
Léame como guion o con un café. 

 Los pensamientos y estados de ánimo de Anna.

Según el estado de animo de Anna(25) son sus pensamientos. Este día le tocó estar en el metro.
Los colores son cálidos y armoniosos, pareciera una caricatura para niños , el señor que maneja el metro sonríe, la gente deja pasar para no empujarse, una señorita pasa a un lado de Anna con un olor a Jazmín, los cabellos de la gente aun se ven húmedos , diversos olores recorren la nariz de Anna y ella al olerlos , sonríe. Anna siempre huele todo, sus manos, sus uñas, su cabello, sus aretes, sus anillos, su bolsa, los arboles, la arena, los calcetines, la ropa recién lavada, la pasta de dientes, las cobijas, … y cuando un olor le gusta demasiado , toma de aquella sustancia y la vierte en su dedo meñique para ir oliéndola todo lo que dure en su camino. Este día Anna iría al ritmo de los diversos olores que el metro guardaba para ella;con un suave baile, sus piernas se meneaban al recorrer el pasillo del metro. Las personas iban moviéndose como muñequitos graciosos y presurosos al ritmo del compás de los olores y piernas de Anna.
CORTE A: Unos labios rojizos comienzan a estirarse para pronto formar una gran sonrisa, esa es  la sonrisa de Anna.
Anna dentro del vagón del metro.
Ella va relajada y comienza a observar a las personas , compra cosas. Otra característica de Anna es que compra todo lo que cree que le puede servir para fotografiar o para ‘cualquier ocasión’.
-“pelotas, para el niño la niña. 10 pesos le vale diez pesos le cuesta.” Dice un vendedor(30)
- deme una por favor( observa la bolsa de pelotas repleta , no sabe cual escoger, todas le gustan y le pueden servir)
- tómala( dice el joven)
- esta( señala una pelota con un pulpo rosa, sonríe y repite: sí esa)
Anna busca en su bolsa el dinero, no lo encuentra --permítame-- el joven la observa. --aquí está-- saca de su monedero el dinero y le paga.
-Gracias. Dice el joven y Anna al mismo tiempo. Ríen. el joven se aleja.
Anna guarda la pelota en su bolsa . Su parada aun no llega, sigue observando a las personas, una anciana de aproximadamente 70 años se sube y un hombre de 35 inmediatamente ofrece su asiento. El señor huele a perfume de clavo y la señora huele a perfume de señora.
Anna hace una mueca con su boca que dibuja una sonrisa en ella.
Anna  observa, su parada está por llegar, se levanta y sale, se ve el tren alejar. Anna camina, de bajo de unas escaleras se encuentra un vagabundo, tocando con unas latas una  melodía agradable para los oídos de Anna, ella se acerca, observa, el vagabundo deja de tocar las latas, voltea su mirada a ella, Ana balbucenado le dice:
      -  Cómo las hizo?, suenan… muy bien.
Vagabundo: 10 pesos vale.
Anna: pero…
Vagabundo: 10 pesos o muévete para que dejes mirar.
Anna saca de su bolsa un billete de 20 pesos lo estira y le dice: deme uno pues.
Vagabundo toma el billete, lo coloca en su saco , le entrega las latas a Anna, ésta espera su cambio, el vagabundo comienza a armar otro juego de latas, Anna  ciñe el gesto, sus cejas se juntan y dice: disculpe, mi cambio. El vagabundo sin voltear a verla le contesta: no tengo cambio, ya tienes tu lata , deja de darla.
Anna un tanto molesta, sube la mirada lentamente y exclama: quédate con el cambio y toma tu cochina lata. Se va. El metro comienza a tomar otro color, otro olor , un señor (40) con la cara escurrida empuja el hombro de Anna , el despide un olor muy acido, Anna dice: --fíjate-- No puede olvidar lo sucedido. El señor no voltea , sólo se ve su dedo cordial levantado entre la mano.
-¡ah!- grito interno de Anna.
Su caminar ya no trae el mismo ritmo del anterior, ahora se torna pesado , abundante y fuerte. Anna observa a una señora vestida de rojo, no se le nota el rostro , sólo se escucha con distorsión su voz: ¡apoyen a la colecta…! No termina la frase de escucharse, pareciera que fuera en cámara lenta. Anna tiene que salir del metro para tomar su camión que la llevará a su casa, en el pasillo ve a una bola de gente gigantesca , se saludan, se pasan algo entre las manos, dinero circulando entre ellos,  son personas pequeñas y medianas, no se alcanzan a ver. La plástica es plastisinosa y gelatinosa. Humos entre la mirada de Anna comienzan a aparecer, el color es verde, azul , gris y amarilloso, pareciera que estamos viendo y oliendo un bote de basura en estado putrefacto.
Anna se sube a su camión. Paga. Se sienta. Quiere escribir algo para no percibir los olores y colores, busca en su bolsa algún papel , lápiz o pluma , no encuentra, lo único que encuentra en su bolsa es aquella pelota de pulpo que compro, molesta la toma y aprieta en su puño izquierdo, mueve la cabeza en forma de negación.
La mano de Anna con el puño apretado comienza a deshacerse y a hacerse uniforme con la plástica del resto del paisaje y ambiente. Anna acerca su mano para olerla, es en ese momento cuando un señor (40) se sube al camión , es un señor con cara escurrida, no paga, el chofer le pide su pasaje, el señor con cara  escurrida. No quiere pagar. El señor del camión le pide su pasaje. El señor se altera comienza a gritar. Está furioso.  Anna observa. su corazón comienza a acelerarse , su puño aún sigue apretado, el hombre saca un cuchillo de dentro de su saco café, amenaza al chofer. la gente grita y se aleja, otra se baja. Anna observa y poco a poco se va acercando a él, ella piensa en quitarle la navaja, se encuentra y acerca sigilosa, pero de pronto en un frenesí el vagabundo de las latas, entra al camión, él había visto lo sucedido, pues después de empujar a Anna en el metro , pateo las latas del vagabundo y él lo siguió, el vagabundo estaba expectante e iba a actuar, el señor se voltea con la navaja en mano y logra encajarla en la boca del estómago del vagabundo. Anna no sabe que hacer. su respiración vuelve a cambiar, nadie los ayuda, todos gritan, los niños lloran, otros corren, nadie pide auxilio, nadie auxilia.
El vagabundo se desvanece, sus manos comienzan a ser como eran antes, ya no son gelatinosas, los demás permanecen igual, el chofer aprovecha el momento  y baja de su camión, el señor  con la navaja observa a Anna , se rie , baja con paso calmado  del camión, ya no hay nadie en la calle, está vacía, la calle ahora es de él. Tira su navaja en un bote que está de paso. Podemos ver a lo lejos el camión. Ruido de ciudad. Todo se ve normal. Un camión cualquiera, si gente cualquiera en una ciudad cualquiera.
CORTE A: Anna, ella trae su bolsa con unas latas colgando y un vestido naranja, su caminar se nota presuroso , mira su reloj y echa a correr, Anna trae una pelota de pulpo rosa en su mano cuando entra debajo de unas escaleras, son las mismas escaleras del metro con el vagabundo, su rostro de Anna dibuja una de sus sonrisas, se asoma una mano estirada, parece una mano de un vagabundo. . .



O.V.


 Por Chapiz.


locos de corazon¡¡¡

.ifreak.